NICOLÁS MADURO
Tras el anuncio de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de fuerzas de Estados Unidos, el Gobierno de México emitió un pronunciamiento oficial en el que condenó enérgicamente las acciones militares realizadas en Venezuela. Según la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), las operaciones de Estados Unidos constituyen una violación del artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial y la independencia política de cualquier Estado.
Principios de política exterior mexicana
La postura mexicana se basa en los principios tradicionales de su política exterior: respeto al derecho internacional, la solución pacífica de controversias y el rechazo a acciones unilaterales que puedan poner en riesgo la estabilidad regional. En el comunicado oficial se hizo hincapié en que América Latina y el Caribe deben ser una zona de paz, construida sobre la base del respeto mutuo entre naciones.

México llama a la ONU y a la diplomacia
Además de rechazar la intervención militar, el Gobierno mexicano hizo un llamado explícito a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para que actúe de manera inmediata y contribuya a la desescalada de las tensiones entre Venezuela y Estados Unidos. El objetivo, según la SRE, es promover el diálogo y encontrar una salida pacífica conforme al derecho internacional, evitando confrontaciones que puedan agravar la crisis regional.
Esta posición refleja la preferencia del Estado mexicano por mecanismos multilaterales y diplomáticos, más que por acciones que puedan derivar en enfrentamientos o dinámicas de fuerza.
Reacciones internas y debate político en México
La captura de Maduro también ha generado reacciones diversas dentro de México. Mientras el Gobierno federal mantiene una postura de condena a la intervención, figuras políticas y expresidentes han expresado distintos puntos de vista. Por ejemplo, el expresidente Andrés Manuel López Obrador calificó el operativo como un “prepotente atentado” y un “secuestro” que vulnera la soberanía de Venezuela, resaltando la importancia de no justificar acciones militares externas.
Al mismo tiempo, sectores de la oposición política han considerado que la detención de Maduro representa un punto de inflexión en América Latina, aunque reconocen que el caso abre un amplio debate sobre soberanía, legalidad y futuro político de la región.
México y la protección de sus ciudadanos en Venezuela
En medio de la crisis generada por los eventos en Venezuela, la Embajada de México en ese país emitió alertas para sus connacionales, recomendando evitar viajar y solicitar que quienes ya se encuentren allí registren su estancia y se mantengan en contacto con la representación diplomática por razones de seguridad.
Esta acción responde a una lógica de protección consular frente a un contexto de alta volatilidad, que incluye manifestaciones, tensiones políticas y cambios de liderazgo en territorio venezolano.
El contexto regional y la postura conjunta de varios países
México no fue el único país que fijó una postura crítica tras la captura de Maduro. Junto con naciones como Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y España, el Gobierno mexicano participó en un comunicado conjunto que rechazó intentos de control de recursos estratégicos de Venezuela y destacó la necesidad de respetar soberanía y estabilidad regional.
Este posicionamiento conjunto refleja una corriente diplomática que privilegia la cooperación regional y advierte sobre las consecuencias de intervenciones militares en el continente.
Conclusión: enfoque diplomático y respeto al derecho internacional
La postura de México ante la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026 ha sido clara en condenar cualquier acción militar unilateral que viole la soberanía de Estados y ponga en riesgo la estabilidad regional. El Gobierno mexicano ha insistido en el respeto al derecho internacional, el papel de la ONU y la búsqueda de soluciones pacíficas mediante el diálogo. Al mismo tiempo, el debate político interno sobre este acontecimiento pone de manifiesto diversas perspectivas sobre la actuación internacional y la política exterior mexicana.
